En otro momento (Stephen Dunn)(Reseña).

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Ningún hombre de la familia del autor ha superado los 59 años. La supervivencia se agota en ese límite que ahora cruza el poeta. Stephen Dunn nos abre sus ojos para que, adentrándonos en ellos, recorramos juntos la cotidianidad de quien cree acercarse a la barrera de la existencia.

“Un corazón es para gastarlo”.”Creo que seguiré describiendo las cosas para asegurarme de que en verdad han sucedido”, nos dice en el segundo poema del libro, cuyo título es Sesenta, como poética.

Stephen Dunn exprime en pocos versos el jugo de la vida. Aterriza en la realidad y, a través de”la máscara cotidiana”, nos hace acompañar su pensamiento, reflexiones e historias vitales.

La Editorial Delirio recoge en excelente edición el Premio Pullitzer 2001 de poesía, la primera vez que el autor es traducido en España.

Un poemario que se lee de un tirón pero que pide más de un pausada lectura.

SU CIUDAD

No se sorprendió. Pues, ¿qué ciudad no lo está?
Por todas partes la niebla de la propiedad, la niebla
del lenguaje. Cada Gran Vía que había conocido
envuelta en su mortaja. Las iglesias llenas de niebla
y las tiendas llenas de niebla en extraña complicidad.ñ

De todos modos, fue aquí donde eligió vivir.
Las claridades, después de todo, se supone que deben ocultarse;
de otra forma, ni diversión en el aula ni en la cancha.
¿La vida? Sus vecinos preferían las adaptaciones al cine,
los cabos sueltos atados, nieblas de romance y emoción.
Y a veces el también las prefería.

Cada tanto se sumergía, veía
serpientes entre las flores, el corazón en un vuelco.
Y desde las grandes urbes los amigos solían informar
que había lugares de donde la niebla se había levantado.
Necesitarás mirar de refilón, decían,
al principio lo real así de peligroso.

Ninguna seguridad en el universo. Se quedaba inmóvil.
Además, le gustaba estar entre la niebla de los árboles altos
y en la niebla de lo que le daba hambre de más.
Le gustaba lo neblinoso de los límites familiares
para así poder dejar entrar, secretamente, lo que amaba.

¿Y el caos? No era partidario de ninguna geografía,
un perpetuo ruido sordo bajó y sobre él
allá donde quiera que fuera. Había vivido tanto tiempo con él
que era sencillamente la música con la que trabajaba, dormía
y con la que se levantaba, entre su niebla absoluta.

ANTES DE QUE OSCUREZCA EL CIELO

Puestas de sol, tormentas incipientes, los retablos
de la melancolía; quizá estos sean
los acontecimientos de los sábados noche
a los que llevar a tu chica. Al menos entonces
tal vez surjan momentos de belleza fugaz
antes de que oscurezca el cielo,
cuando las expectativas de ser feliz
estén a duras penas presentes
y sea, por lo tanto, algo dentro de lo posible.

Cada vez más vas aprendiendo a vivir
con lo inaceptable.
Sientes al siempre oculto Dios
retirándose aún más lejos,
aterrorizado o avergonzado.
Bien podrías ser un payaso,
ropa grande y ridícula, ningún indicio de deseo

Así es como te sientes, digamos, un martes.
Después, desde el naufragio de lo cotidiano
recibes una invitación
con tu nombre. O, más probablemente,
esa chica tuya te ofrece,
una vez más,
un pequeño gesto local de amabilidad.

Abres las ventanas al aire saludable
que entra soplando quién sabe de dónde,
y que dando una bocanada inhalas profundamente
como si estuvieras bajo sentencia de muerte. Lo estás.
Te has pasado la vida, parece, recurriéndola.
Sudores nocturnos e inútiles estratagemas. Indultos.

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3 respuestas a En otro momento (Stephen Dunn)(Reseña).

  1. (Nueva York, 1939) ha escrito quince libros de poesía y ganó el Premio Pulitzer en 2001 por su libro, publicado en esta editorial, En otro momento. Ha sido jugador profesional de baloncesto, publicista, editor y profesor de escritura creativa en varias universidades. Ha recibido prestigiosos premios como el Academy Award in Literature y el James Wright Prize, además de la beca Guggenheim y la beca de la Fundación Rockefeller.

  2. Anónimo dijo:

    Gracias

  3. kika9601 dijo:

    No puedo más que agradecer los autores que descubro en este espacio.
    ¡GRACIAS!

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